Comunicación entre profesionales:
Para una fértil colaboración es necesaria una fluida comunicación. Internet ha
posibilitado que los profesionales de las bibliotecas se comuniquen de manera
inmediata a través del correo electrónico.
Fuentes de información y
formación de colecciones virtuales: La tecnología permite que, a través de
Internet, de manera gratuita o comercial, se puedan consultar bases de datos,
obras de referencia, bibliografías, etc., es decir, que gracias a la red
Internet cualquier biblioteca de cualquier parte del mundo pueda consultar
documentos de otra biblioteca.
Adquisición: Internet ha
contribuido de manera importante a mejorar los vínculos entre quienes
distribuyen y venden los documentos y las bibliotecas, compradoras de estos.
Acceso a la información
bibliográfica: Uno de los grandes avances en la cooperación bibliotecaria
fue la creación de catálogos colectivos. Al generalizarse los sistemas
automatizados de gestión bibliotecaria y los sistemas de interconexión, los
catálogos colectivos comenzaron a popularizarse, ya que era relativamente fácil
unir en una única máquina los registros catalográficos de distintas
bibliotecas.
Suministro de documentos: El
préstamo interbibliotecario y los servicios de tele documentación son otras de
las actividades habituales en la cooperación bibliotecaria. Puede decirse que
existen redes de bibliotecas que se fundamentan única y exclusivamente en el
préstamo y suministro de documentos. Históricamente éste ha sido el campo en el
que más han cooperado las bibliotecas. En el momento actual Internet ha
posibilitado que los trámites de las peticiones de documentos se simplifiquen y
se reduzca el tiempo de envío, aumentando el uso de estos servicios y las
posibilidades de acceso al documento. Merlo (s.f.)
Además, con la cooperación
interbibliotecaria se brindan servicios de apoyo técnico, formación y
desarrollo profesional, nuevos servicios, etc.
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